Espacio líquido de creación y crítica literaria. Marcelo Matas de Álvaro

sábado, 25 de marzo de 2017

El ritmo de la oralidad


Esta es la reseña que ha publicado en el suplemento Culturas de El Comercio y La Voz de Avilés el escritor Fulgencio Argüelles sobre mi libro de relatos "Ingenio lego" (Diputación de Salamanca, 2016)




miércoles, 15 de marzo de 2017

Oviedo, libro abierto

          Esta es la portada de "Oviedo, libro abierto" (Editorial Trea, 2017), promovido por el Ayuntamiento de Oviedo y la Asociación de Escritores de Asturias. En él participo con dos cuentos: "La heroica ciudad dormía la siesta" (fragmento del relato del mismo título incluido en mi libro "Ingenio lego", Diputación de Salamanca, 2016) y "El libro más viejo de El Fontán", que se puede leer aquí abajo.

Portada del libro

Currículo literario

Relato incluido en el libro

Momento de la presentación del libro, junto a Rivi, concejal de Cultura del Ayto. de Oviedo, el fotógrafo Miki López y los escritores Esther García y Armando Murias

sábado, 25 de febrero de 2017

Juegos verbales


Hasta (casi) 50 nombres
Daniel Nesquens
Anaya, 2017


            
          Daniel Nesquens (Zaragoza, 1967) seguramente ha elegido el campo de la literatura infantil y juvenil -si es que se puede acotar de forma clara y tajante el rango de edad para el que va dirigido una ficción- porque ello le permite desplegar con toda libertad las posibilidades (casi) infinitas que tiene como escritor. Así, su obra se reconoce por los continuos juegos de palabras que logran sortear -con un sinfín de filigranas y requiebros- la débil frontera entre la realidad y la ficción, y que inevitablemente conducen a un humor de tinte surrealista, aquel al que no le sorprende que las pinceladas que pintan la sonrisa en el rostro del niño -o del adulto- se puedan dar también con brocha gorda o -en similar paradoja- que los brochazos que colorean las carcajadas puedan retocarse también con fino pincel. Es ese humor absurdo -tal vez sea esta expresión un pleonasmo- el que fue motivo de celebración en sus anteriores obras, como la serie de “Marcos Mostaza”, “El hombre con el pelo revuelto” (Premio Anaya de LIJ 2010) o “Hasta (casi) 100 bichos”, de la cual es heredera esta “Hasta (casi) 50 nombres” que aquí comentamos.
Ilustración de la contraportada
Si el libro de los (casi) 100 bichos era en cierto modo inclasificable, una especie de bestiario que diseccionaba desde su particular visión, éste de los (casi) 50 nombres vuelve a saltar varias veces de un lado a otro la artificiosa barrera entre los géneros –de un seleccionado diccionario onomástico a microrrelatos de ficción, de ahí a pequeños episodios históricos o a breves biografías, etc.)- para presentar también una suerte de humano bestiario -esta expresión sí que es un pleonasmo- imaginado con todo el humor que puede originar la exhibición de absurdos verbales, de desaforadas metáforas, de etimologías reales o inventadas y de (casi) todos los divertimentos contenidos en las palabras. Desde los nombres más comunes (Mónica, Laura o Daniel) o los menos usuales (Onésimo, Estela, Úrsula...) hasta los directamente imposibles (Yunque, Tántalo, Xenofonte...), cada entrada de este peculiar diccionario no hace otra cosa que utilizar como coartada del nombre que la encabeza para desplegar todo lo que esa palabra sugiere. A partir de ahí -como en la metáfora de las cerezas que van tirando una de otra del cesto-, se va sucediendo un encadenamiento de palabras e ideas que logran despertar en la mente del lector imágenes (casi) nunca antes sospechadas. Así, uno se sorprende cómo de la entrada “Adelina” se llega a Yuri Gagarin y la perra Laika; o empezando por “Gema” se acaba citando a Urtain; o de “Melchor” al número de teléfono de Jennifer López; o, en fin, de Daniel –antropónimo del autor- al coeficiente intelectual de 170. 
Este libro hace inevitable traer a colación el célebre diccionario del humorista José Luis Coll, de quien a buen seguro Daniel Nesquens se siente en deuda. Pero es precisamente esta referencia la que puede poner en riesgo este libro dedicado, en principio, al público juvenil, pues, como ocurría en las surrealistas apariciones del dúo Tip y Coll, ciertas asociaciones de palabras o juegos verbales pueden conllevar el riesgo de alcanzar un nivel de absurdo tal que no sea comprendido –y. por tanto, disfrutado en toda su plenitud- por algunos lectores a quienes les falten las claves para llegar cabalmente a su significado. A destacar las maravillosas ilustraciones (casi) cubistas de Alberto Gamón, que añaden también una singular visión a las entradas de este (casi) diccionario.



(Publicado en el suplemento Culturas de El Comercio y La Voz de Avilés. 25 de febrero de 2017)







sábado, 28 de enero de 2017

Aprender a volar


El maravilloso viaje de Nils Holgersson

Selma Lagerlöf



            Selma Lagerlöf (Suecia, 1858-1940) fue la primera mujer en obtener –en 1909- el Premio Nobel de Literatura. Su precocidad como lectora, le llevó pronto a familiarizarse con la obra de autores como H. C. Andersen o los Hermanos Grimm. En 1891 publicó su primera obra (“La saga de Gösta Berling”), a la que siguieron otras novelas y libros de cuentos con los que fue adquiriendo fama y prestigio entre los lectores y la crítica literaria de la época. Pero es “El maravilloso viaje de Nils Holgersson”, publicado en dos partes en 1906 y 1907, su obra más conocida y la que mejor ha soportado el paso del tiempo. El origen de la publicación fue un encargo del Consejo de Educación a Selma Lagerlöf –maestra de profesión- para que los niños suecos aprendieran la geografía del país.
Selma Lagerlöf

Inspirado en los cuentos de animales de Rudyard Kipling y en la tradición retomada por Andersen y los Hermanos Grimm, el relato original cuenta la historia de Nils, un muchacho de 14 años que, por haberse burlado de un duende, sufre un hechizo que lo convierte en un ser diminuto. De pronto aparece transformado en una especie de Pulgarcito del que todos los animales de la granja -a los que antes Nils había maltratado- se ríen por el tamaño al que había sido reducido. Además de su poca estatura, lo más asombroso del hechizo es que ahora puede comprender el lenguaje de los animales, lo cual le sirve para enterarse de que una bandada de gansos salvajes, que casualmente pasaba por allí, emigraba a Laponia y que Martín, uno de los gansos blancos de la granja de sus padres, batía las alas con la intención de unirse a ellos. Así, se agarra al cuello del ave doméstica y sale volando con él por los aires. A partir de ahí se sucede una serie de aventuras que llevarán a Nils a conocer a Akka, la gansa que guía la bandada; a enfrentarse a Smirre, el zorro que persigue a los gansos salvajes; a acercarse al hombre de bronce y al hombre de madera; y, por supuesto, a recorrer toda la geografía de Suecia: la isla de los Corderos, la desaparecida ciudad de Vineta, el lago Mälar, Laponia, y otros lugares que serán el espacio donde el pequeño Nils vaya aprendiendo que es imprescindible ser solidario para poder convivir con la bandada de gansos, olvidándose de paso de su antigua afición a la pereza y a divertirse con las travesuras que tanto dañaban a los animales de su granja.
La editorial Edelvives acerca a los pequeños lectores este clásico de la literatura sueca presentando una versión en castellano de la adaptación que la escritora libanesa Kochka hizo en francés. Las poéticas ilustraciones de Olivier Latyk, que incluyen seis páginas troqueladas con las que se inician algunos capítulos, contribuyen a hacer más atractivo este bonito cuento que, al tiempo que nos habla del amor a la naturaleza, a la mitología, a las leyendas y a las costumbres de un país, nos revela un trasfondo moral. Como tantas historias de este tipo, el “maravilloso viaje de Nils Holgersson” es, más que un desplazamiento por un determinado espacio geográfico, un viaje interior en el que el protagonista debe encontrar los recursos para crecer y ser capaz de volar por sí mismo.



(Publicado en el suplemento Culturas de El Comercio y La Voz de Avilés el 28 de enero de 2017)

martes, 24 de enero de 2017