Espacio líquido de creación y crítica literaria. Marcelo Matas de Álvaro

sábado, 28 de febrero de 2026

Leche

 



            Las letras bailan por el aire cuando salen de nuestras bocas. Por separado flotan como un soplo que a veces quiere decir algo: sorpresa, auxilio, dolor, miedo o risa. Así, la fuerza y el tono del sonido se transforma en voz para expresar más de lo que por sí sola quiera decir la letra que flota. Pero cuando se juntan se convierten en palabras que significan cosas. Los sonidos se articulan de manera que, al juntarse, dicen al aire lo que hemos querido decir al soltarlo por la boca. A veces, incluso dicen más -o menos- de lo que nos propusimos decir. Y quien escucha los sonidos articulados que forman las palabras a veces también entienden más o menos de lo que quisimos decir. Es la magia del habla.

            La misma magia de la lectura que esta niña va descubriendo en las bibliotecas Bubisher. Por el encerado bailan desordenadas las letras. Cada una está esperando que la niña elija la que corresponde para formar la palabra que desea escribir. Como la palabra LECHE, que encierra la sorpresa de tener cinco letras para cuatro sonidos. Dos grafemas representan un fonema, dirían las maestras. Pura magia. Pero lo verdaderamente mágico es que al leer la palabra LECHE se te llena la boca de leche, de ese primer alimento cálido y dulce que, aunque se te haya olvidado, siempre recuerdas; de ese líquido blanco que, como un milagro, todos los días nos dan las cabras del Sáhara.

(Publicado en el Boletín Sáhara Bubisher de febrero de 2025)

 

sábado, 31 de enero de 2026

Jugar es una cosa muy seria

 



            Jugar es una cosa muy seria. Uno juega para divertirse, claro, para pasarlo bien, y eso es una cosa muy seria. Quizá la más seria de todas las cosas serias. Porque cuando juegas siempre lo haces con alguien, con un amigo, una amiga o varios. Y no hay cosa más seria que tener amigos y amigas, que compartir con ellos y ellas los buenos momentos que pasamos jugando. Además, siempre aprendemos cuando jugamos. Y eso es también una cosa muy seria. Aprender jugando. Es un engaño eso de los juegos didácticos, un invento para tranquilizar las conciencias de los padres que creen que los niños pierden el tiempo cuando están jugando. Todo juego es didáctico o no lo es. Nos enseñan a relacionarnos, a compartir y a competir, a ganar y perder, a divertirnos cuando nos gusta mucho y a aburrirnos cuando nos resignamos a jugar sin ganas. En fin, nos enseñan a convivir, esa cosa tan seria. A veces incluso aprendemos todas esas cosas que las maestras se empeñan en enseñarnos en la escuela: las formas, los colores, los números, las letras, los días de la semana, las partes del cuerpo humano o el ciclo del agua. También el mapa del mundo, donde, de la forma más seria posible, jugamos a situar de nuevo al pueblo del Sáhara en el lugar que, por derecho, le corresponde.

(Publicado en el Boletín Sáhara Bubisher en enero de 2026)

viernes, 30 de enero de 2026

VIII Premio por la Paz "Carmen Ruiz-Tilve"

 





            El Colegio Público “Carmen Ruiz-Tilve”, situado en el populoso barrio de la Corredoria de Oviedo, convoca cada año el Premio por la Paz y lo entrega el día en que -como recuerdo del asesinato de Gandhi- se celebra y se reivindica la paz en todo el mundo. Este año Bubisher -nuestro Bubi- ha sido seleccionado como una de las candidaturas en la Categoría Instituciones. Por eso allí acudimos la lluviosa tarde del viernes 30 de enero, sabiendo que no se nos había concedido el premio, pero con la ilusión y el agradecimiento por ser partícipes de esta maravillosa iniciativa que ya cumple ocho ediciones.

            Se trató de un acto -presidido por la propia Carmen Ruiz-Tilve, escritora y cronista oficial de Oviedo- que consiguió aunar la solemnidad que requiere la ceremonia de entrega de un premio con la emoción que supone asistir a un intercambio de experiencias encaminadas a conseguir un mundo mejor. Así, pudimos conocer -en la Categoría Personas- a la cantante Marisa Valle Roso (“Una de las voces más singulares y comprometidas del panorama musical actual”, según consta en la reseña de la candidatura), a Jaldía Abubakra (“Cofundadora del movimiento feminista anticolonial Alkarama (dignidad)”), a Santiago Jiménez Treviño (“Pediatra del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) que anima a sus niños enfermos con sus visitas disfrazado de Spiderman”), a Mª Teresa Pérez Fernández (“Mujer de José Luis Capitán (Capi), referente de la lucha contra la ELA”), a Mercedes González Menéndez (“Mujer con amplia trayectoria en el tejido asociativo asturiano, fallecida el pasado mes de octubre”) y a Wenceslao Fernández Iglesias (“Voluntario en la Unidad Canina de Rescate del Principado de Asturias”), que, acompañado de su perra Anja, fue quien recibió el Premio de la Paz en esta categoría. En Instituciones, se seleccionaron como candidatas ASICAS (“Asociación Ictus Asturias y otras lesiones cerebrales adquiridas”), Asociación Bubisher (“Red de bibliotecas y bibliobuses que llevan libros y cultura a los campamentos de refugiados saharauis en el desierto”), Club Deportivo Básico CEACTIVO (“Club de atletismo que pretende visibilizar la condición del Espectro Autista mediante la práctica deportiva”), El Ángel de Javi (“Comunidad que se une para apoyar a Javi, niño afectado por la enfermedad ultra rara NEDAMSS”), Abrazos Verdes Asturias (“Trabajan activamente en la prevención del suicidio”), Asturies Feminista 8M (“Por su impacto social y capacidad de tejer redes feministas en Asturias”), Aulas Hospitalarias HUCA (“Unidad educativa que garantiza la continuidad de la educación del alumnado hospitalizado en el HUCA”), Uniovi por Palestina (“Plataforma que ha contribuido a visibilizar el genocidio en Gaza”) y el Plan Director del Cuerpo Nacional de Policía de Oviedo (“Trabajan para la convivencia y mejora de la seguridad en los centros educativos y sus entornos”), que recibió el galardón en eta categoría. 

            Por haber sido seleccionados, todos los candidatos recibimos nuestro Premio de la Paz, materializado en un diploma y un trofeo con el logotipo del colegio, pero la mayor recompensa fue la participación en este “encuentro por la paz”, donde tuvimos la feliz oportunidad de compartir con personas e instituciones muy diversas la idea de que pequeñas -o grandes, según se mire- iniciativas son necesarias para contribuir a mejorar el mundo desde la paz, la justicia y la solidaridad.

            Al final del acto, se nos presentó Isabel, la maestra que ha trabajado con su alumnado de 1º de Educación Primaria la candidatura de Bubisher. Nos enseñó el mural con sus trabajos y nos dijo que los niños y las niñas se mostraron muy entusiasmados por nuestra labor de construir bibliotecas y llevar bibliobuses a los campamentos de refugiados del Sáhara. Ese es nuestro Premio. Muchas gracias a toda la comunidad educativa del Colegio Público “Carmen Ruiz-Tilve”.

Premiados



 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

El mar dijo ¡basta!

 



            Cuando decimos NO, afirmamos más que negamos. Contra lo que ocurre en el mundo o lo que alguien nos propone o las leyes injustas que a diario nos vemos obligados a cumplir, nos afirmamos cuando decimos NO. Nos afirmamos a nosotros mismos y, de paso, proclamamos, ante el mundo, la persona o la sociedad en cuestión, nuestro derecho a negarnos, a no aceptar aquello que no nos gusta.

            Cuando un niño pequeño dice NO por primera vez, empieza a crecer como persona, a deshacerse del pasajero cordón umbilical para iniciar su andadura en la sociedad a la que pertenece. Aunque parezca paradójico, con el NO se desvincula de lo que propone o manda el otro para vincularse a un entorno social constituido, precisamente, por la negación, la crítica y el disenso.

Decir BASTA es una forma de decir NO. Pero expresiones como “Ya está bien, hasta aquí hemos llegado, así no podemos seguir”, etc., declaran, además de la negación, el hartazgo ante una situación que consideramos insostenible. Nosotros decimos BASTA a muchas cosas, por ejemplo, al reiterado incumplimiento del derecho de los pueblos a decidir su futuro en paz y en libertad. Y también la naturaleza dice BASTA porque está harta de cómo la tratamos los humanos, estúpidos al no querernos enterar de que el daño que le causamos nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Esta niña saharaui ha leído en las bibliotecas Bubisher el cuento de Agustín Comotto en el que el mar dice basta. Junto a la maqueta que le ha inspirado la lectura del cuento, ella utiliza toda la fuerza de su sonrisa para decirnos que está harta de decir BASTA.

(Publicado en el Boletín Sáhara Bubisher en diciembre de 2025)

martes, 23 de diciembre de 2025

Cuento de Navidad 2025

 

        El mendigo de mi barrio no quiere ir a dormir al albergue municipal. A pesar del frío, prefiere pasar la noche cobijado en la entrada de la librería que cerró este año. Dice que en el albergue no pega ojo porque la gente ronca y sueña en alto. Además, allí hay un horario que todos deben cumplir, mientras en la calle sólo se guía por la propia voluntad de hacer lo que se le antoja en cada instante. Me cuenta esto todos los días en los que, al pararme con él para darle una moneda, me pongo pesado con que se vaya a pasar la noche al albergue. Hoy, sin embargo, me dice que no va a dormir solo y me pregunta si tengo por ahí una manta vieja. Es para uno de esos negros que han echado -con la miserable satisfacción de los políticos- del edificio donde vivían desde hace años. Le ha invitado a dormir con él en la entrada de la librería, justo en ese hueco donde sueña todas las noches en voz alta. Hoy el hombre negro que se acuesta a su lado bajo la manta vieja, no pega ojo porque el mendigo de mi barrio no para de desearle en sueños FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO AÑO 2026.

domingo, 30 de noviembre de 2025

Sonrisa de colores

 



            No sabemos cómo se juega en ese juego de colores. Quizá consiste en ir llenando cada pajita con el aro de cartulina que, según el color, le corresponde. El naranja con el naranja, el rojo con el rojo, el verde con el verde, el azul con el azul y el negro con el negro. También puede ser que con la pajita de plástico se juegue a pescar los aros de cartulina, como se pescan en el río o en el mar los peces de colores. Incluso podemos imaginar que se trata de ir construyendo velas cada vez más altas para iluminar con colores el oscuro cielo de la noche.

            Lo que sí sabemos es que los aros, los peces o las velas imaginadas alumbran la sonrisa de la niña que juega. Surge ese momento único en el que de pronto aparece la maravilla de un mundo lleno de colores. Es un instante pasajero, fugaz, pero que se vuelve infinito en la alegría de la niña concentrada en ese presente de siempre jamás. Una alegría contagiosa, como puede apreciarse en su misma camiseta que, milagrosamente, también ha empezado a sonreír. Y en nuestra propia cara -en la tuya y en la mía-, que no puede dejar de mirarla, absorta, iluminada con una sonrisa de colores.

(Publicado en el Boletín Sáhara Bubisher en noviembre de 2025)

domingo, 2 de noviembre de 2025

Las vicisitudes de la vida


Una tierra tan lejana

Armando Murias Ibias

Velasco Ediciones, 2025



            Una tarde de tormenta, un viejo afilador medio ciego y cojitranco, acompañado de un perro, aparece de pronto en un poblado minero. A su alrededor se junta un grupo de vecinos para escuchar las historias que cuenta el viejo. Entre ellos se encuentra Basilio, quien, “firme seguidor del empirismo”, acude con la intención de mofarse del cuentacuentos. Sin embargo, al día siguiente es el propio Basilio el que parece encontrar sentido a las historias que en la víspera tanto empeño había puesto en desdeñar. Estos dos días enmarcan el contenido de la novela Una tierra tan lejana (Velasco Ediciones, 2025), pues entre el primero -contado al inicio- y el segundo -relatado en el capítulo final- se van desarrollando en paralelo dos historias que, en consonancia con el marco propuesto por el autor, bien pudieran haber sido inventadas y contadas por el propio afilador aparecido en el pueblo. 

            En capítulos alternos (titulados impar y par) se cuentan dos historias que comienzan a ocurrir en lugares muy alejados entre sí. Una transcurre en el poblado minero de La Camocha y relata la historia de Argentina -apodada La Generala- y su descendencia, dos hijos y una hija productos de tres relaciones distintas. Cada personaje presenta una peculiar historia, unas vidas condicionadas por ciertos atavismos y por diferentes reveses que conducirán al desamparo y la tragedia. La otra historia empieza en Nador, donde el joven Rachid -después de morir su madre- embarca hacia Almería, primer destino de un periplo lleno de incidentes que va sorteando gracias a su habilidad con la navaja. Es precisamente su manejo lo que -casi a modo del significado que tiene el objeto mágico en los cuentos clásicos- se puede entender como el hilo conductor de la novela, pues su presencia -su certero empleo en oportunos momentos de la trama- es el elemento que salva al protagonista y lo hace avanzar.

Con Una tierra tan lejana, Armando Murias Ibias (Caboalles, León, 1955) nos presenta el mundo de la minería que, como lacianego afincado en Asturias y estudioso del léxico minero, conoce bien: la fundación del poblado de La Camocha, los inicios del sindicalismo, hasta llegar al declive y a la vida agónica de los últimos mineros del carbón. Pero, en paralelo, también nos relata el oscuro mundo del contrabando y de los negocios turbios, las venganzas y las traiciones de unos personajes que se mueven entre el miedo, la culpa, la sumisión y la forzosa necesidad de sobrevivir.

Los capítulos “impares” en tercera persona y los “pares” en primera, así como un episodio en forma de teatro -género en el que Armando Murias Ibias ha desarrollado buena parte de su labor literaria- y el penúltimo donde confluyen las dos historias, nos muestran un autor dotado de unos recursos en los que también destaca la agilidad de la narración, una prosa precisa que nos trae ecos de las historias que se contaban por los caminos y los pueblos de antaño. Cuentos -reales o inventados, tanto da- que nos siguen hablando de cómo, desde el esencial desamparo del ser humano, cada uno, a su manera, va afrontando las vicisitudes que presenta la vida.

  

(Reseña publicada en el suplemento Culturas de El Comercio La Voz de Avilés. 31 de octubre de 2025)