Espacio líquido de creación y crítica literaria. Marcelo Matas de Álvaro

jueves, 1 de abril de 2010

Vicente y el misterio del escritor informal


VICENTE Y EL MISTERIO DEL ESCRITOR INFORMAL
Sara Sánchez Buendía
Editorial SM. Madrid, 2009


            Vicente es el nombre con el que sus compañeros de instituto conocen a Estrella, una chica que vive con una familia un tanto peculiar y que prefiere más jugar al fútbol que leer un libro. Fede es su amigo del alma, un muchacho sensible y buen estudiante que sueña con ser escritor. Son dos personajes antagónicos, alejados de la tópica imagen con la que se suele asociar a los chicos y chicas de su edad. La aventura comienza cuando Fede quiere recuperar un manuscrito que dejó a un famoso escritor y para ello reclama la ayuda de su amiga Vicente. Entonces, todo se enreda más de lo esperado y, como en las más duras novelas policíacas, los dos adolescentes se van introduciendo en ambientes cada vez más sórdidos por donde transitan personajes marginales, traficantes sin escrúpulos, misteriosas mujeres y matones a sueldo.
            Se trata de una entretenida novela de misterio, donde el mal no aparece al principio de  la narración, sino que los protagonistas lo van descubriendo a medida que  se va desvelando poco a poco lo que hay detrás de una realidad que creían benévola. Las apariencias se van transformando –como el huevo que forma parte del misterio de la historia- para hacernos ver que las chicas también pueden ser valientes, los chicos sensibles, los guapos malvados y los marginales honrados.
            Destinada a adolescentes a partir de 14 años, que quieran leer una novela bien escrita, con intriga y humor, que además valora la amistad, la ruptura de tópicos y la sensibilidad por las especies protegidas.

(Publicado en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 175. Marzo-abril de 2010)


lunes, 29 de marzo de 2010

Los cuentos de Miguel Delibes


Viejas historias y cuentos completos
Miguel Delibes

Editorial Menoscuarto. Palencia. 2006
532 páginas.




            En los múltiples comentarios, reseñas, semblanzas y homenajes que ha suscitado el reciente fallecimiento de Miguel Delibes, se ha hablado de sus novelas, de sus diarios de cazador, de su faceta como periodista y prácticamente nada –si acaso alguna  pequeña referencia escrita al margen- de los cuentos que escribió a lo largo de su vida. Sin embargo, Delibes fue un gran escritor de cuentos –o de historias, como le gustaba nombrar a estas narraciones breves-, en los que condensa las tres premisas necesarias para que, según él, una novela –o cuento o historia- sea considerada como tal: un hombre (un protagonista), un paisaje (un ambiente) y una pasión (un móvil).

            De ello es buena muestra esta obra que reune sus cuentos completos, hasta entonces desperdigados –como si se tratase de piezas de caza- en otras ediciones. Aquí están incluidos los cuentos de sus libros “La partida”, “Siestas con viento sur”, “Viejas historias de Castilla la Vieja”, “La mortaja” y “Tres pájaros de cuenta y tres cuentos olvidados”, además de un bello y esclarecedor prólogo escrito por su paisano Gustavo Martín Garzo.

En estos cuentos, su maestría narrativa, donde el lenguaje limpio y preciso nos lleva de la mano a mostrarnos la realidad que de una manera más directa nos quiere revelar, se ciñe al mismo motivo al que, en definitiva, se refiere en sus celebradas novelas de largo aliento: a explorar la profundidad del corazón del hombre. Un hombre poseído por “unos sentimientos de soledad, de incomprensión y de miedo”, como se definía Delibes a sí mismo en su ensayo “España 1936-1950. Muerte y resurrección de la novela”. Sin embargo, no se puede calificar a Delibes como un escritor de ideas que pretendan desarrollar un pensamiento a la manera de las novelas de tesis, sino que estas ideas, sustanciadas en “la frustración, el acoso del individuo por una sociedad indiferente, opresiva, cuando no hostil”, deben transpirarse a través de la acción. Se trata, en definitiva, de un compromiso ético, pues si bien se ha subrayado el hecho de ser un escritor castellano que ha explorado eso tan etéreo y equívoco como es el “alma de Castilla”, hay que entender que la Castilla a la que se refiere Delibes no se constriñe a los arbitrarios límites de una región y ni mucho menos de una comunidad autónoma. De hecho, “La partida” –la primera historia que aparece en el libro- tiene como “paisaje” un carguero llamado Cantabria. Castilla –al igual que Macondo de García Márquez, Comala de Rulfo o Santa María de Onetti- no es sólo un espacio físico, sino antes que nada constituye un territorio moral donde habita el hombre acosado por su propia condición de existir, su vida siempre proyectada desde la ineludible perspectiva de la muerte.

A menudo Delibes huye de la amargura hiriente y solemne para expresar la dureza de la existencia, y la envuelve –a través del débil reflejo de un detalle- en un aura de ironía y humor que nos acerca más, atajando por la desbrozada senda de la ternura, a la condición dolorosa del hombre.

Para adentrarse en Delibes –si es que aún queda alguien que no lo haya leído-, nada mejor que dejarse llevar por estos cuentos. Y para los que ya hayan disfrutado de “El camino”, “Las ratas” o “El hereje”, descubrirán que historias como “La mortaja”, “El loco” o “La partida” bastarían para que su autor fuera considerado como uno de los grandes escritores en español del siglo XX.

(Publicado en la revista Literarias, nº 14 (29 de marzo de 2010)

lunes, 1 de febrero de 2010

Una casa en el espacio

  
UNA CASA EN EL ESPACIO
Philip Reeve
Editorial Salamandra. Barcelona, 2008



            Larlklight es la casa donde viven Arthur y Myrtle con su padre, un científico del Real Instituto Xenológico de Londres. Hasta ahí todo parece normal, pero resulta que Larlklight es también una nave espacial que es asaltada por un terrible monstruo. Los chicos consiguen escapar de la envolvente tela que tejen las malvadas arañas, y a partir de ahí comienza una sucesión de trepidantes aventuras en las que, a través del “impasible éter” espacial, se tendrán que enfrentar a situaciones increíbles, pobladas de seres extraordinarios. Aparecen aerocerdos, arácnidos espaciales, gusanos gigantes, orugas marcianas, cardúmenes de ictiomorfos…, y el joven capitán Jack Havock, el pirata más legendario del sistema solar.  
            Es una novela de aventuras en la que se mezclan las historias de piratas (cambiando las islas por los planetas), la ciencia ficción, el mundo fantástico y la sociedad inglesa del siglo XIX. Incluso aparece una historia de amor. Puede gustar a lectores que disfruten con cualquiera de estos componentes, que, por otra parte, añaden poco a las antiguas, imaginativas y maravillosas novelas de Julio Verne.
            Cabe destacar las ilustraciones de DAVID WYATT, perfectamente ajustadas al doble propósito fantástico y real de la obra.

(Publicado en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 174. Enero-febrero, 2010)



            

Otoño azul


“OTOÑO AZUL”
José Ramón Ayllón
Editorial Bambú. Madrid, 2009
 154 páginas

            Dos jóvenes que cursan 2º de Bachillerato se conocen en un tren de cercanías. La chica estudia en un Liceo Francés y el muchacho en un Instituto. En sucesivos encuentros van profundizando en su amistad a la vez que van descubriendo parecidas inquietudes enredadas bajo la dura sombra de un dolor compartido. Sin embargo, es esa oscuridad que amenaza su felicidad desde el pasado la misma que puede encender la temblorosa llama del amor.
            Es una novela muy bien escrita, donde la belleza de la prosa –a veces balanceada al borde del lirismo- crea el espacio propicio para dar algunas tenues pinceladas sobre lo que revela la vida a la luz de la muerte y sobre la valentía para afrontar los miedos reales o imaginarios. Los diálogos son ágiles e inteligentes, en ocasiones poblados con referencias literarias o filosóficas que van enhebrando una trama leve, tan solo sobresaltada por una sorpresa final.
Gustará a adolescentes a partir de 14 años que disfruten con la literatura concebida –más allá de la aventura o el misterio- como fuente de emoción y conocimiento.

(Publicada en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 174. Enero - Febrero 2010)
           


El maravilloso viaje de Xía Tenzin

EL MARAVILLOSO VIAJE DE XÍA TENZIN
PATXI ZUBIZARRETA
EDITORIAL EDELVIVES (Colección Ala Delta), Zaragoza, 2009
Premio Ala Delta de Literatura Infantil 2009



            Xía Tenzin es el hombre más alto del mundo y desde su altura podría ver el mar si no fuera porque se lo impiden las montañas que le rodean, las altas cumbres del Tíbet que son las más altas de la Tierra. Por eso decide salir de viaje para ver el mar y de paso buscar a su padre, que también salió hace años con ese mismo deseo y jamás regresó. Un brujo predijo: “El viaje será accidentado, peligroso y lleno de imprevistos. Tendrás alegrías, tendrás tristezas; sentirás dolor, tendrás esperanza; causarás sorpresa y te sorprenderán. Alguien te esperará, alguien que te quiere de verdad…”
            En cada etapa del viaje irá descubriendo la certeza de las palabras del brujo, en un continuo suceder de aventuras a cada cual más imprevista, emocionante y maravillosa. El relato nos trae ecos de la literatura oriental, de la imaginación poética de “Las Mil y una noches”, donde no es raro que aparezcan lluvias de mariposas, de cristal, de piedras, de sapos, de culebras, de fuego, de lágrimas, de estrellas y, en definitiva, de historias.
            Indicado para niños que les guste viajar con la imaginación a mundos lejanos y, a la vez, al interior de sí mismos.          
Ilustraciones de JACOBO MUÑIZ.
(Publicado en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 174. Enero - Febrero 2010)


viernes, 29 de enero de 2010

Vidas paralelas









Tanto se parecen las vidas de Ángel González y Antonio Gamoneda que hasta comparten las iniciales de sus nombres y apellidos. A. G. y A. G. nacieron en Oviedo unos años antes de iniciarse la Guerra Civil, perdieron a sus padres –no a sus madres- antes de poder guardar de ellos algún recuerdo y sufrieron en el bando de los perdedores las miserias y el dolor de la guerra. Ambos se tuvieron que trasladar a León por problemas de salud –el consabido asma que tanto ha contribuido al florecer de los poetas-, y en la oscura soledad de los años del hambre las sombras de sus padres ausentes –su inevitable y continua presencia a través de los libros y recuerdos heredados- influyeron de manera decisiva en sus vidas, marcadas desde entonces por el compromiso moral que se deja traslucir de sus respectivas vocaciones poéticas. De esos primeros años de sus vidas tratan estos dos libros que –en paralelo con la misma contemporaneidad que cuentan- han visto la luz casi a la vez.

En la contraportada del libro Mañana no será lo que Dios quiera se dice que el libro es una novela sobre Ángel González, lo cual no pretende ser más que una argucia editorial para vender más, pues lo que realmente tenemos entre las manos es un libro de poesía. Un libro de poesía escrito en prosa, que es posible sea el mejor de Luis García Montero, quien ha puesto todo su talento como escritor y como crítico al servicio de un personaje que quiere y admira, inmerso en una realidad que no tiene que dejar de ser dura para llegar a ser absolutamente poética. Pues en definitiva se trata de eso, de poesía, porque un libro escrito por un poeta sobre la vida de otro poeta, si pretende ser verdadero, sólo puede ser poético, es decir, revelador en la creación de lo bello. Así, más que una novela, García Montero ha creado un largo poema donde, a la manera de los clásicos griegos –con la licencia de sólo romper el severo corsé de la métrica-, se cantan las hazañas de un héroe que logra vencer a la tragedia por medio de la alegría que siempre conlleva –en la familia y los amigos- el amor compartido. Entre la épica y la lírica, el poema en forma de novela se desarrolla como una ficción donde el inicio se envuelve en la ingenua promesa que toda vida ofrece, el nudo se fija en el drama que parece sólo provisto para nunca más dejar ese hueco en el olvido, y el desenlace se cierra para abrirse en el convencimiento de que el poso del dolor es lo único que puede hurtar de esperanza a todo lo que no sea humor y amor, fundidos en la belleza de una sola palabra.
En Un armario lleno de sombra Antonio Gamoneda dice que este libro es ajeno a la ficción y, yendo más allá por si alguien se equivoca, reclama que, aunque pudiera ser tomado por el pensamiento poético, tampoco sería ficción, pues, según su conocido postulado, “la poesía no es literatura, más que accidentalmente”. Creo que precisamente en esa intención está la debilidad de este libro, ya que al pretender plasmar lo más fielmente posible tanto los “recuerdos heredados” como “los adquiridos en la experiencia propia”, se hurta –aparte del estremecimiento y la emoción que puede causar lo que cuenta-, en esa certificación de los propios límites de lo contado, la cualidad poética que debe tener toda creación literaria. Y esto a pesar de que, mal que le pese a nuestro genial poeta, toda intención de dar fe –como un notario- por medio de la escritura de aquello que fue real –a través de una biografía, unas memorias o un diario-, siempre llevará inevitablemente al resbaladizo –y poético- territorio de la ficción, donde el tiempo transcurrido –y la propia materia de lo narrado- nos obligará a inventar aquello que ingenuamente creemos recordar.
En los primeros años de estas vidas paralelas, tanto A.G. como A.G. encontrarán siempre la evanescente materia sobre la que sustentar el dolor y la ternura, el descreimiento y el amor, la desolación y la alegría que transitarán por sus versos futuros, conformando, sin embargo, dos mundos poéticos lo suficientemente dispares como para que cada uno brille con voz propia.




(Publicado en la revista Literarias, nº 12 (29 de enero de 2010)

miércoles, 20 de enero de 2010

TODOS RAROS, TODOS NORMALES

Libros
Los O.T.R.O.S. (Sociedad Secreta)
Pedro Mañas
Ilustraciones: Javier Vázquez. Editorial Everest, 2009
Premio Leer es Vivir – Infantil 2009

Ya sabemos que no se debe obligar a leer libros a los niños –ni a los adultos-, pues es precisamente el odio a lo impuesto lo que los hace alejarse de la lectura. Se debe sugerir, invitar, motivar, descubrir, inculcar con el ejemplo, etc. Pero si hubiera que elegir un libro que deberían leer todos los niños de la escuela, seguramente habría que optar por éste. Primero porque es entretenido y divertido, y después –o al revés, tanto da- porque resalta unos valores que deberían ser la base de una sociedad más justa e igualitaria.
            De una manera sencilla y directa, nos cuenta cómo cambia la vida de Franz cuando le tienen que poner un parche en el ojo. Hasta ahora siempre se había sentido un niño normal, pero de repente se encuentra en el bando de los raros, al que pertenecen otros compañeros que son precisamente los O.T.R.O.S., una especie de sociedad secreta que ampara a todos los que son marginados, insultados o maltratados por tener alguna característica peculiar: ser muy alto, ser gordo, llevar aparato en los dientes, ser empollón, tartamudear…o tener un parche en el ojo. Dentro de los raros uno ya no se siente diferente y puede luchar por defender a los compañeros que son objeto de burlas. Entonces ocurren algunas divertidas aventuras que hacen descubrir al resto de los “normales” que todos, por ser únicos, somos normalmente diferentes.
            Como digo, debería ser un libro de obligada lectura a partir de los 10 años…y, por lo menos, hasta los 99, porque son precisamente los valores del respeto a las diferencias y el derecho a la igualdad de todos los que a menudo los adultos tenemos que aprender de las actitudes de los niños.
            Las ilustraciones de Javier Vázquez son caricaturas que expresan bien el aspecto trágicómico del relato y que, por tratarse de deformaciones exageradas de la realidad, seguramente son las formas más acertadas para hacerla visible.

(Publicado en El Comercio y la Voz de Avilés. 10 de enero de 2010)