Espacio líquido de creación y crítica literaria. Marcelo Matas de Álvaro

lunes, 1 de febrero de 2010

Otoño azul


“OTOÑO AZUL”
José Ramón Ayllón
Editorial Bambú. Madrid, 2009
 154 páginas

            Dos jóvenes que cursan 2º de Bachillerato se conocen en un tren de cercanías. La chica estudia en un Liceo Francés y el muchacho en un Instituto. En sucesivos encuentros van profundizando en su amistad a la vez que van descubriendo parecidas inquietudes enredadas bajo la dura sombra de un dolor compartido. Sin embargo, es esa oscuridad que amenaza su felicidad desde el pasado la misma que puede encender la temblorosa llama del amor.
            Es una novela muy bien escrita, donde la belleza de la prosa –a veces balanceada al borde del lirismo- crea el espacio propicio para dar algunas tenues pinceladas sobre lo que revela la vida a la luz de la muerte y sobre la valentía para afrontar los miedos reales o imaginarios. Los diálogos son ágiles e inteligentes, en ocasiones poblados con referencias literarias o filosóficas que van enhebrando una trama leve, tan solo sobresaltada por una sorpresa final.
Gustará a adolescentes a partir de 14 años que disfruten con la literatura concebida –más allá de la aventura o el misterio- como fuente de emoción y conocimiento.

(Publicada en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 174. Enero - Febrero 2010)
           


El maravilloso viaje de Xía Tenzin

EL MARAVILLOSO VIAJE DE XÍA TENZIN
PATXI ZUBIZARRETA
EDITORIAL EDELVIVES (Colección Ala Delta), Zaragoza, 2009
Premio Ala Delta de Literatura Infantil 2009



            Xía Tenzin es el hombre más alto del mundo y desde su altura podría ver el mar si no fuera porque se lo impiden las montañas que le rodean, las altas cumbres del Tíbet que son las más altas de la Tierra. Por eso decide salir de viaje para ver el mar y de paso buscar a su padre, que también salió hace años con ese mismo deseo y jamás regresó. Un brujo predijo: “El viaje será accidentado, peligroso y lleno de imprevistos. Tendrás alegrías, tendrás tristezas; sentirás dolor, tendrás esperanza; causarás sorpresa y te sorprenderán. Alguien te esperará, alguien que te quiere de verdad…”
            En cada etapa del viaje irá descubriendo la certeza de las palabras del brujo, en un continuo suceder de aventuras a cada cual más imprevista, emocionante y maravillosa. El relato nos trae ecos de la literatura oriental, de la imaginación poética de “Las Mil y una noches”, donde no es raro que aparezcan lluvias de mariposas, de cristal, de piedras, de sapos, de culebras, de fuego, de lágrimas, de estrellas y, en definitiva, de historias.
            Indicado para niños que les guste viajar con la imaginación a mundos lejanos y, a la vez, al interior de sí mismos.          
Ilustraciones de JACOBO MUÑIZ.
(Publicado en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 174. Enero - Febrero 2010)


viernes, 29 de enero de 2010

Vidas paralelas









Tanto se parecen las vidas de Ángel González y Antonio Gamoneda que hasta comparten las iniciales de sus nombres y apellidos. A. G. y A. G. nacieron en Oviedo unos años antes de iniciarse la Guerra Civil, perdieron a sus padres –no a sus madres- antes de poder guardar de ellos algún recuerdo y sufrieron en el bando de los perdedores las miserias y el dolor de la guerra. Ambos se tuvieron que trasladar a León por problemas de salud –el consabido asma que tanto ha contribuido al florecer de los poetas-, y en la oscura soledad de los años del hambre las sombras de sus padres ausentes –su inevitable y continua presencia a través de los libros y recuerdos heredados- influyeron de manera decisiva en sus vidas, marcadas desde entonces por el compromiso moral que se deja traslucir de sus respectivas vocaciones poéticas. De esos primeros años de sus vidas tratan estos dos libros que –en paralelo con la misma contemporaneidad que cuentan- han visto la luz casi a la vez.

En la contraportada del libro Mañana no será lo que Dios quiera se dice que el libro es una novela sobre Ángel González, lo cual no pretende ser más que una argucia editorial para vender más, pues lo que realmente tenemos entre las manos es un libro de poesía. Un libro de poesía escrito en prosa, que es posible sea el mejor de Luis García Montero, quien ha puesto todo su talento como escritor y como crítico al servicio de un personaje que quiere y admira, inmerso en una realidad que no tiene que dejar de ser dura para llegar a ser absolutamente poética. Pues en definitiva se trata de eso, de poesía, porque un libro escrito por un poeta sobre la vida de otro poeta, si pretende ser verdadero, sólo puede ser poético, es decir, revelador en la creación de lo bello. Así, más que una novela, García Montero ha creado un largo poema donde, a la manera de los clásicos griegos –con la licencia de sólo romper el severo corsé de la métrica-, se cantan las hazañas de un héroe que logra vencer a la tragedia por medio de la alegría que siempre conlleva –en la familia y los amigos- el amor compartido. Entre la épica y la lírica, el poema en forma de novela se desarrolla como una ficción donde el inicio se envuelve en la ingenua promesa que toda vida ofrece, el nudo se fija en el drama que parece sólo provisto para nunca más dejar ese hueco en el olvido, y el desenlace se cierra para abrirse en el convencimiento de que el poso del dolor es lo único que puede hurtar de esperanza a todo lo que no sea humor y amor, fundidos en la belleza de una sola palabra.
En Un armario lleno de sombra Antonio Gamoneda dice que este libro es ajeno a la ficción y, yendo más allá por si alguien se equivoca, reclama que, aunque pudiera ser tomado por el pensamiento poético, tampoco sería ficción, pues, según su conocido postulado, “la poesía no es literatura, más que accidentalmente”. Creo que precisamente en esa intención está la debilidad de este libro, ya que al pretender plasmar lo más fielmente posible tanto los “recuerdos heredados” como “los adquiridos en la experiencia propia”, se hurta –aparte del estremecimiento y la emoción que puede causar lo que cuenta-, en esa certificación de los propios límites de lo contado, la cualidad poética que debe tener toda creación literaria. Y esto a pesar de que, mal que le pese a nuestro genial poeta, toda intención de dar fe –como un notario- por medio de la escritura de aquello que fue real –a través de una biografía, unas memorias o un diario-, siempre llevará inevitablemente al resbaladizo –y poético- territorio de la ficción, donde el tiempo transcurrido –y la propia materia de lo narrado- nos obligará a inventar aquello que ingenuamente creemos recordar.
En los primeros años de estas vidas paralelas, tanto A.G. como A.G. encontrarán siempre la evanescente materia sobre la que sustentar el dolor y la ternura, el descreimiento y el amor, la desolación y la alegría que transitarán por sus versos futuros, conformando, sin embargo, dos mundos poéticos lo suficientemente dispares como para que cada uno brille con voz propia.




(Publicado en la revista Literarias, nº 12 (29 de enero de 2010)

miércoles, 20 de enero de 2010

TODOS RAROS, TODOS NORMALES

Libros
Los O.T.R.O.S. (Sociedad Secreta)
Pedro Mañas
Ilustraciones: Javier Vázquez. Editorial Everest, 2009
Premio Leer es Vivir – Infantil 2009

Ya sabemos que no se debe obligar a leer libros a los niños –ni a los adultos-, pues es precisamente el odio a lo impuesto lo que los hace alejarse de la lectura. Se debe sugerir, invitar, motivar, descubrir, inculcar con el ejemplo, etc. Pero si hubiera que elegir un libro que deberían leer todos los niños de la escuela, seguramente habría que optar por éste. Primero porque es entretenido y divertido, y después –o al revés, tanto da- porque resalta unos valores que deberían ser la base de una sociedad más justa e igualitaria.
            De una manera sencilla y directa, nos cuenta cómo cambia la vida de Franz cuando le tienen que poner un parche en el ojo. Hasta ahora siempre se había sentido un niño normal, pero de repente se encuentra en el bando de los raros, al que pertenecen otros compañeros que son precisamente los O.T.R.O.S., una especie de sociedad secreta que ampara a todos los que son marginados, insultados o maltratados por tener alguna característica peculiar: ser muy alto, ser gordo, llevar aparato en los dientes, ser empollón, tartamudear…o tener un parche en el ojo. Dentro de los raros uno ya no se siente diferente y puede luchar por defender a los compañeros que son objeto de burlas. Entonces ocurren algunas divertidas aventuras que hacen descubrir al resto de los “normales” que todos, por ser únicos, somos normalmente diferentes.
            Como digo, debería ser un libro de obligada lectura a partir de los 10 años…y, por lo menos, hasta los 99, porque son precisamente los valores del respeto a las diferencias y el derecho a la igualdad de todos los que a menudo los adultos tenemos que aprender de las actitudes de los niños.
            Las ilustraciones de Javier Vázquez son caricaturas que expresan bien el aspecto trágicómico del relato y que, por tratarse de deformaciones exageradas de la realidad, seguramente son las formas más acertadas para hacerla visible.

(Publicado en El Comercio y la Voz de Avilés. 10 de enero de 2010)

miércoles, 1 de julio de 2009

Onetti antes de ser Onetti







            El azar –si éste en verdad existe- ha hecho que en el centenario del nacimiento de Juan Carlos Onetti, sólo el silencioso, cínico tesón de la mínima grey que le sigue, pueda encontrar esta novelita en algún polvoriento estante de una librería de viejo o entre la multitud de cacharros prescindibles, desechados sobre un trapo extendido en un mercadillo o un rastro. Se trata de su segunda novela, apreciada por su admirado Roberto Arlt, quien sólo logró, antes de que el manuscrito se perdiera en alguno de los traslados de su autor, que la intención de publicarla no le sirviera nada más que para perder algunos concursos literarios. Sin embargo, en los años 70 se encontraron algunos fragmentos que la editorial Arca de Montevideo se apresuró a publicar en forma de novela y cuyo resultado fue calificado por el propio Onetti como “un mamarracho”. 
La edición de Editorial Bruguera (1978) -que me atrapó, como a un vulgar ratero, en la Semana Negra de Gijón- también es fragmentaria e inconclusa y, tal vez en ese mismo carácter de obra inacabada, se puedan hallar algunas claves para vislumbrar, ya desde sus inicios, una prosa inequívocamente onettiana (“Hablaba despacio, crispando la mano, tratando de hallar la palabra exacta, corrigiéndose, aclarando el sentido de algún vocablo con largas frases en las que, fatalmente, surgía otra palabra oscura y poco precisa”), en la que los personajes sufren el desamparo de la vida (“Encima del hombro izquierdo de la mujer, la ventana mostraba un cuadrado de noche. La sombra de una casa, una franja de cielo. Allí encontró tristeza para su voz”), entre la dulce demora de la sensualidad de los gestos (“un roce de pies desnudos resucitó el dormitorio”) y el amor como deseo, como pérdida, como ficción inevitable (“enfundado en la expresión sensual de la mujer, se insinuaba un gesto de tristeza en la cara de bordes pulidos”). 
Juan Carlos Onetti

Esta novelita, encontrada después de creer haber leído todo Onetti, se lee con la emoción que asalta el asombro de lo esperado, pues las frases imposibles, los adjetivos desconcertantes en su precisión distraída, la palabra demorada tras la prosa lenta, no sorprenden al lector avezado y atento, que sigue con los ojos acariciando la línea, en una agonía feliz hasta el final del párrafo interminable. Y en este estilo, en la pausada forma con que respira el relato, está también el fondo, indiferenciado, pues sólo la dilación puede dar espacio a la inmersión en la profundidad del hombre, al sosiego con que uno se ve preso y espectador de sus propias miserias, a la calma que exigen el amor y el odio, a la tardanza –y a menudo continua postergación- con que llegan los placeres tan buscados y la parsimonia con que anda el tiempo –proustiano, circular, siempre enroscándose sobre sí mismo- cuando en vano queremos escapar del infierno tan temido.



miércoles, 1 de octubre de 2008

Asesinato en la Biblioteca Nacional

ASESINATO EN LA BIBLIOTECA NACIONAL
Luisa Villar Liébana
Edelvives. Zaragoza, 2007



En la Biblioteca Nacional, donde se desarrolla el ciclo de conferencias “Encuentros con el crimen”, se produce el intento de asesinato de uno de los ponentes. Todos los presentes, entre ellos tres escritores de novela policíaca, son sospechosos. Un comisario y María, una joven aprendiz de periodista, se encargarán, cada uno a su manera, de intentar resolver las incógnitas que rodean el caso.
La autora sabe manejar muy bien todos los ingredientes de la novela policíaca para que las pesquisas de los sabuesos, las pistas verdaderas o engañosas sobre los sospechosos, los enredos sobre celos amorosos o literarios, se vayan sucediendo de forma muy amena para el lector, que pasará las páginas de la novela sin poder despegar los ojos hasta la resolución de la intriga.
Esta novela, como las buenas novelas policíacas, demuestra que se puede atrapar al criminal sin necesidad de emplear la violencia, tan solo usando la razón y sus armas deductivas.
(Publicado en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 167. Septiembre-octubre, 2008)




La Traición

LA TRAICIÓN
Paul Thiés
Edelvives. Zaragoza, 2007



En la isla Alegría viven cuatro jóvenes: Anne y Sara Mandayville (hermanastras con distinto color de piel y huérfanas de un aristócrata inglés convertido en pirata), Finn McCloud (huérfano de origen irlandés) y Miguel (un joven esclavo comprado en Jamaica por el padre de las hermanas Mandayville). A esa isla del Caribe, donde los cuatro amigos vivían en las hermosa mansión que les había dejado el aristócrata, aparece de pronto un náufrago que antes de morir dice unas misteriosas palabras sobre el halcón de Carlos V. Más tarde llega un barco capitaneado por un primo de las Mandayville que va en busca del preciado tesoro del halcón.
A partir de entonces los cuatro chicos se ven envueltos en una arriesgada aventura, donde aparece un campo de esclavos, una peligrosa incursión en la jungla y la batalla final, entre el capitán y los chicos, para hacerse con el tesoro.
Esta novela es la continuación de otra obra titulada “El encuentro”, pero se puede leer independientemente de que se haya leído la primera, pues en ésta se desarrolla una trama autónoma. Es una novela corta que se lee de un tirón, con un lenguaje claro y sencillo, no exento de descripciones más o menos líricas. A ello también contribuye la inclusión en el texto de fragmentos de poemas. A pesar del desenlace previsible, puede gustar a lectores que disfruten con historias de tesoros y piratas.
Aparecen la amistad y el amor como sentimientos y valores que van más allá de las barreras que puedan imponer las diferencias de raza o de clase social.

(Publicado en la Revista de Literatura Infantil y Juvenil PLATERO. Nº 167. Septiembre-octubre, 2008)