En una de las bibliotecas Bubisher,
una mujer cuenta este cuento a un grupo de niños y niñas:
En un tiempo remoto, pero no muy
lejos de aquí, llovió y llovió sin parar durante meses enteros. Tanta agua cayó
del cielo que los siete ríos de la comarca se desbordaron de sus cauces. Las
crecidas inundaron el territorio, todo lo que hasta entonces sólo había estado
cubierto de arena infinita. En una de esas intensas riadas, una sirena que
había remontado desde el mar para navegar por los siete ríos, se quedó varada
fuera del agua. Cuando, después de tanto tiempo, dejó de llover y los siete
ríos volvieron a sus cauces, la sirena perdió la cola de nadar y poco a poco
vio cómo le nacían unas alas con las que se elevó y voló por los aires.
Ahora la sirena se ha convertido en
un gran pájaro que lleva en su interior siete huevos. Desde el cielo busca
siete sitios donde poder posar los huevos de los que nacerán siete seres
misteriosos. Deja el primero dentro de una cueva en la ladera de una montaña,
el segundo en la rama más alta de una palmera centenaria, el tercero en una
pequeña isla formada en el cauce de un río, el cuarto en las hondas alforjas de
un camello que transporta su carga por el desierto, el quinto en las alas amarillas
de la mariposa Vanesa de los Cardos, el sexto en el suelo alfombrado de una
jaima y el séptimo se lo guarda el gran pájaro en el interior de su cuerpo.
Aquí acaba este Cuento para
imaginar tu cuento, porque ahora yo os invito a que cada uno de vosotros y
vosotras os hagáis esta pregunta: ¿De qué huevo querría salir yo para
convertirme en un ser misterioso?
Preguntó la mujer a los niños y
niñas que escuchaban el cuento en una de las bibliotecas Bubisher.
(Publicado en el Boletín Sáhara Bubisher en septiembre de 2026)
