Espacio líquido de creación y crítica literaria. Marcelo Matas de Álvaro

martes, 31 de diciembre de 2019

Los entresijos de un cuento



‘La princesa gigante y el príncipe enano’

 Marcelo Matas de Álvaro




El salón de actos y exposiciones del Casino Obrero de Béjar fue el lugar escogido por el Centro de Estudios Bejaranos para organizar la presentación en la ciudad del cuento del bejarano Marcelo Matas de Álvaro La princesa gigante y el príncipe enano.

Carmen Cascón y Marcelo Matas
El acto lo abrió el presidente del Casino, Francisco Martín Peña, quien hizo un breve resumen del currículum de Marcelo y recordó cómo un año antes, casi por las mismas fechas, el autor había contado un cuento en la biblioteca del Casino con gran aceptación por parte del público asistente. En aquella ocasión Matas estuvo acompañado por la también bejarana Yolanda Izard en un evento organizado por Mercedes Riba.
Tras las palabras del presidente, Carmen Cascón, secretaria del Centro de Estudios Bejaranos (CEB), completó las notas curriculares de Marcelo, añadiendo su maestría a la hora de escribir narrativa para adultos y cuentos infantiles y juveniles, de los cuales tiene publicados diversos títulos. Además es asiduo colaborador del CEB en su revista Estudios Bejaranos y ha sido galardonado con el Premio de la Crítica de Asturias al Mejor Columnista, añadió.
Posteriormente analizó las claves del cuento, editado por Editorial Indie, dividiendo su exposición entre los elementos externos, su temática y su estilo. En este sentido destacó las 19 ilustraciones que se deben al diseño de María Jesús de Íscar, utilizadas también para su cubierta y contracubierta, en una edición manejable de pasta blanda y letra que imita a la manuscrita, en una historia breve para leer de una sola vez. Los protagonistas, un príncipe y una princesa, primero niños y luego adolescentes, conectan con el público juvenil, con una particularidad: la diferencia de estatura, todo un desafío para los planes de sus padres que quieren casarles y unificar dos reinos en uno. La aparición de un vagabundo y sus ideas novedosas serán las claves para resolver un dilema basado en la diferencia. Marcelo Matas narra una historia que remite a los cuentos clásicos, con las estrategias narrativas propias de un cuento y una moraleja final que invita a reflexionar a los lectores juveniles y adultos.


Carmen Cascón
A partir de ese momento Carmen Cascón realizó un batería de preguntas a Marcelo Matas, tanto sobre la edición del cuento y su gestación como las influencias de los autores clásicos, el estado de la Literatura Infantil y Juvenil en la actualidad, las estrategias narrativas que utiliza, la moraleja final y otras que fueron de gran interés para conocer los entresijos de La princesa gigante y el príncipe enano.

Marcelo Matas
Marcelo Matas concluyó la presentación con una sorpresa: la narración de los primeros compases del cuento al modo y manera de los contadores de cuentos tradicionales. De pie y ayudado por un cuadernillo de grandes ilustraciones diseñada por María Jesús de Íscar, representó el dilema que se plantea en la historia y abrió el apetito lector por saber cómo sigue la historia.

Marcelo Matas
Carmen Cascón Matas
Fotos: Enrique Ramón García Periáñez

Marcelo Matas

Noticia publicada el .

https://www.cebejaranos.com/noticias/los-entresijos-de-un-cuento-la-princesa-gigante-y-el-principe-enano-de-marcelo-matas-de-alvaro-2543.htm

sábado, 21 de diciembre de 2019

Creación permanente



El raro crimen de Rambal
Diego Medrano
Ediciones Carena, 2019


A este libro bien pudiera aplicársele aquella frase que C.J. Cela escribe al inicio de Oficio de tinieblas 5: “Naturalmente, esto no es una novela, sino la purga de mi corazón”, pues en ella Diego Medrano (Oviedo, 1978) parece expulsar –tal vez llevado por la necesidad de depurarse por dentro- todo lo que ha ido rumiando sobre el arte y la vida, sobre la literatura y su esquiva relación con la realidad. La urgencia de este libro la expresa el propio narrador cuando afirma que “Acabar este libro ha sido para mí una importante necesidad: casi una excusa perfecta” o “Necesito este libro más que cualquier otro trago. Aquí está toda la sed y su efectiva calma”. Aferrado al menos paradójico que irónico postulado del artista Robert Filliou según el cual “el arte es aquello que hace que la vida sea más interesante que el arte”, Medrano se concibe dentro de una suerte de creación permanente en la que no bastaría con vivir, sino que la propia existencia debería nutrirse con las historias en las que continuamente transformamos nuestros mundos. Y para ello -partiendo de que “el arte jamás es inocente”-, es necesario asumir el riesgo de que hay que hacer aquello que precisamente más se teme, utilizando como arma principal la exageración, el permanente extrañamiento ante la realidad y el arte que la sustenta. Así, el autor traza de manera torrencial, plagando de citas propias y ajenas un texto en verdad excesivo, su propia teoría literaria, pero no de una manera sistemática, cuestión que por otro lado mejor cabría en una obra ensayística, sino, como apunta en estas páginas, procediendo más por aforismos que por silogismos. Es por medio de ese caudal casi interminable de máximas como el lector va navegando por el pensamiento del autor, pero también por la leve trama que, en contra de lo señalado por Cela al principio de su obra, sí constituye una novela.
Alberto Alonso Blanco "Rambal"

Una ficción que, tomando como referencia real el misterioso asesinato de Rambal, entrañable personaje que no ocultaba su homosexualidad en el popular barrio de Cimadevilla de Gijón, va trazando, a través de las voces de una serie de figurantes tan pintorescos como el propio Rambal, la imaginaria trama sobre tan extraño crimen. Así, en cada capítulo el periodista narrador de la novela va descubriendo el testimonio de todos estos personajes que, a la postre, constituyen una sola voz, embriagada por las humedades del sexo y el alcohol, ennoblecida por el fracaso y la oscura luz que la arropa en la noche. Desde Monserrat Vinjoy (“profesora de la Universidad de Oviedo”) hasta Cuchifritín Alonso (“Hombre-eunuco del tamaño de un bastón o una picardía”) va apareciendo toda una troupe de actores que, como en las tragedias griegas, llega a conformar el coro que canta los sospechados secretos del crimen.
Diego Medrano –a pesar de lo que anuncia la editorial- no escribe una novela negra al uso, sino que se sirve del ambiente nocturno y marginal que envuelve “El raro crimen de Rambal” para indagar en el misterio al que siempre se enfrenta la ficción. El caso de Rambal, pasado el tiempo, se transmuta en leyenda y a ella sólo podemos aproximarnos utilizando un lenguaje metafórico cargado de sonoridad, una prosa que en parte alivia su tempestuoso arrebato gracias al irónico aliento que subyace en el texto. Un estilo herido por el filo del bisturí y al mismo tiempo curado por la caricia de una luna que “se puede tomar a cucharadas”. Un libro, en definitiva, que se puede abrir al azar por cualquier página para asistir, en un alocado susurro, a la celebración de la literatura.


(Publicado en el suplemento Culturas de El Comercio y La Voz de Avilés. 21 de diciembre de 2019)



sábado, 9 de noviembre de 2019

Historias de la India



Diez rupias

Saadat Hasan Manto

Nórdica, 2019



                Saadat Hasan Manto fue un autor indio que escribía en urdu, idioma que en contadas ocasiones se ha traducido a una lengua occidental. De hecho, en la antología de literatura india que publicaron en 1997 Salman Rushdie y Elizabeth West sólo uno de los treinta y dos autores seleccionados no escribía en lengua inglesa. Ese escritor era Manto, nacido en 1912 en la región india de Punyab y muerto en 1955 en Pakistán. Precisamente los diferentes países en los que se produjo su nacimiento y muerte revelan la división de la India en 1947 –conocida históricamente como Partición-, episodio al que Manto se opuso y que marcó su vida personal y su dedicación literaria. Así, su obra gira en buena medida en torno a este acontecimiento histórico que supuso la independencia de la India –con mayoría de población hindú- y la creación de Pakistán como un nuevo Estado para los musulmanes, hecho que tuvo como consecuencia inmediata el desplazamiento de más de diez millones de personas entre ambas fronteras.  A lo largo de su corta y ajetreada vida, Manto escribió 240 relatos –recogidos en 23 colecciones-, guiones para la radio y el cine, una obra de teatro, ensayos y una novela corta, pero, después de haber sido juzgado en vida por la presunta obscenidad de algunas de sus obras, no obtuvo el reconocimiento público hasta 2012, cuando el gobierno de Pakistán le concedió a título póstumo el mayor galardón civil del país.
Saadat Hasan Manto

                Los 18 relatos agrupados bajo el título Diez rupias. Historias de la India (Nórdica Libros, 2019) reflejan los temas habituales en la literatura de Manto, como son las consecuencias de la Partición, la prostitución en su país o la denuncia de la injusticia social. Así, La nueva ley utiliza la ironía para contar la frustrada esperanza de que las diferencias sociales entre británicos e indios se superen por la mera promulgación de una ley. En Diez rupias la feliz inocencia de una niña desarma el deseo de unos jóvenes que pagan por estar con ella. El sorprendente final de Sucedió en 1919 nos hace ver la imposibilidad de esquivar la humillación, el dolor de la derrota. En los diálogos telefónicos de El final del reinado asistimos al amor de un hombre solitario por la dulce voz de una mujer de quien no quiere conocer su nombre porque “tu nombre es tu voz”. En Mummy se refleja, mediante escenas por donde desfila un variado elenco de personajes, la banalidad de las fiestas donde la clase acomodada se permite beber whisky escocés. Conjuro relata con humor los argumentos que un niño travieso utiliza para jugar con la incapacidad de su padre para reconducir su conducta. El magistral Una historia espuria cuenta cómo la creación de una asociación de facinerosos y malhechores hace tambalear los cimientos de una sociedad hipócrita. El último saludo denuncia las arbitrariedades de los gobernantes para desencadenar una guerra en la que se ven obligados a enfrentarse antiguos amigos de la infancia.
La magnífica traducción de Rocío Moriones Alonso de estas Historias de la India –algunas de ellas vertidas por primera vez al castellano- se complementa con la imprescindible introducción que sirve para dar a conocer al público español aspectos de la biografía de Saadat Hasan Manto, aportar las claves necesarias para comprender la relevancia de su obra y descubrirnos la existencia de una literatura india más allá de la escrita en lengua inglesa.


(Publicado en el suplemento Culturas de El Comercio y La Voz de Avilés. 9 de noviembre de 2019)


sábado, 29 de junio de 2019

La lucha por la vida



El pan de la guerra
Deborah Ellis
Edelvives, 2018



                Deborah Ellis (Canadá, 1960) es una activista contra la guerra que viajó a Pakistán en 1997 para ayudar en un campo de refugiados afgano y de esa experiencia, sobre todo de las entrevistas que mantuvo con las mujeres y las niñas refugiadas, concibió una tetralogía formada por El pan de la guerra (2001), El viaje de Parvana (2002), Ciudad de barro (2003) y Mi nombre es Parvana (2012), todas publicadas en español por la editorial Edelvives. La actualidad de la novela que aquí reseñamos se debe a que acaba de estrenarse la película de animación El pan de la guerra, de la directora irlandesa Nora Twomey, galardonada en algunos festivales y nominada al Oscar del año 2018 a la mejor película de animación, e inspirada en las obras de Deborah Ellis.
Deborah Ellis

                Esta novela, que también ha recibido prestigiosos premios literarios, relata la dura vida de Parvana, una chica de once años que vive en Kabul en la época del gobierno de los talibanes. Sus padres pertenecían a familias acomodadas de Afganistán, ganaban buenos sueldos y residían en una casa grande que fue destruida por las bombas. Ahora toda la familia –los padres y cuatro hermanos- se ha visto obligada a refugiarse en una sola habitación de una pequeña casa. Viven gracias a lo que el padre pueda vender en el mercado y a las cartas que lee en la calle a sus vecinos analfabetos, tarea en la que siempre le acompaña Parvana. Cuando un día, sin saber muy bien porqué, los talibanes arrestan al padre, la familia recurre a una idea un tanto desesperada para poder sobrevivir. Como a ninguna mujer, por el hecho de serlo, se le permite ganar dinero desde que gobiernan los talibanes, deciden que Parvana se disfrace de chico con las ropas de Hossain, el hermano mayor que cayó muerto en uno de los bombardeos. Ni su madre ni su hermana mayor pueden cumplir esa misión, pues no les está permitido salir a la calle sin burka. Así, Parvana tiene que vencer el miedo que supone salir sola de casa y enfrentarse al deber de llevar el sustento a su familia. En ese cometido se ve obligada a hacer algunos trabajos que no le gustan, pero al mismo tiempo le da la oportunidad de reencontrarse con Shauzia, una antigua compañera del colegio que también va disfrazada de chico, y a una amiga de su madre, que irá a su casa para empezar a escribir y distribuir una revista clandestina. Entre el miedo a ser descubierta por los talibanes y la inquietud por tener que llevar todos los días a casa algo de comer, aparece un hecho misterioso que da alas a la imaginación de Parvana.
La historia, que continúa su desarrollo entre el desasosiego y la esperanza, entre la dura lucha por la supervivencia en un medio hostil y la íntima convicción de que todo volverá a ser como antes de la guerra, cuenta, con la usual aspereza de las novelas pegadas a la realidad de las sociedades sometidas, la fuerza que surge de los seres humanos para hacer frente a las adversidades, en particular de los niños –niñas en este caso-, que a veces sienten la necesidad de hacerse con el valor y la capacidad necesarios para poder resistir en el incomprensible, cruel mundo de los adultos. Una novela realista, no exenta de cierto lirismo, muy oportuna para los jóvenes –y adultos- lectores de esta sociedad occidental a menudo tan alejada de la dura realidad de los países en conflicto.


(Publicado en el suplemento Culturas de El Comercio y La Voz de Avilés. 29 de junio de 2019)




sábado, 1 de junio de 2019

El rapto del corazón



Ninfa rota
Alfredo Gómez Cerdá
Anaya, 2019



                Hace unos meses reseñaba en esta misma sección una novela de características similares a la que ahora nos ocupa. Se trataba de El bloc de las edades (Edelvives, 2018), de Manuel J. Rodríguez, y hacía referencia entonces a que podría englobarse dentro de una suerte de subgénero que se ha venido en llamar Psicoliteratura, donde se encontrarían obras que tratan explícitamente sobre temas que preocupan a nuestra sociedad, como las drogas, el alcoholismo, el acoso escolar o –como es el caso que comparten estas dos obras- la violencia de género. Bien podríamos pensar que se trata de una moda en la que, llevadas por esa corriente que reivindica más que nunca los derechos de la mujer, las editoriales se han lanzado a publicar novelas que aborden asuntos que tanto conciernen a la defensa de esos derechos y, por tanto, a la denuncia de los que los menoscaban. Así, no es extraño que precisamente estas dos obras estén galardonadas con dos de los premios más importantes destinados a la Literatura Infantil y Juvenil en nuestro país, entonces el Premio Alandar 2018 para El bloc de las edades, y ahora el Premio Anaya de LIJ para Ninfa rota, de Alfredo Gómez Cerdá (Madrid, 1951). 
Alfredo Gómez Cerdá

                Escrita a modo de un diario que un psicólogo ha aconsejado redactar a Marina, la protagonista adolescente, en la novela se va narrando en primera persona la relación de la chica con Eugenio, el compañero de clase que le “ha robado el corazón”. Esta especie de rapto emocional –vinculado muy bien en el texto con la ninfa “tonta de remate” y el fauno “grotesco y repulsivo”, personajes que Marina ha conocido en los relatos mitológicos que le cuenta su madre-, en el que la chica se deja llevar por la actitud cada vez más controladora de su amado, es el que impide que Marina vea los hechos como son, una realidad que en vano se empeña en desvelarle Nerea, su amiga del alma. Así, el argumento mantiene la línea habitual en la que la protagonista es la última en reconocer que se encuentra en peligro, primero de perder a sus amigos de siempre y después de caer en la humillación, el desprecio e incluso en el maltrato físico si no se pliega a los chantajes emocionales o coacciones cada vez más duras y exigentes del chico. Sin embargo, esta consabida trama se desarrolla bajo unos aspectos formales que enriquecen la calidad de la obra, como son el formato de diario del relato –indicado para que el lector pueda ponerse en la propia piel de la protagonista-, la inclusión de diálogos por whatsapp entre Eugenio y Marina –donde se asiste de forma más objetiva a los peligros de la relación-, los poemas que forman algunos capítulos –muestras del desahogo emocional de la chica-, el relato de los sueños siempre habitados por la ninfa y el fauno –metáfora de la profunda, inconsciente “zozobra” de Marina-, y sobre todo el curioso final que deja al lector no sólo perplejo, sino  atrapado en la maraña de un cierto desasosiego.
A ello hay que añadir el acierto de incluir un episodio que nos evoca El curioso impertinente -cuento que Cervantes intercala en el Quijote-, y que logra que Marina se dé cuenta del ser maléfico que habita dentro de Eugenio. Un personaje que es el modelo de ese tipo de chico que, bajo la falsa idea del arrebatado enamoramiento, maltrata y aleja de sus amigos a tantas chicas que a menudo necesitan obras como ésta para tomar conciencia del peligro que corren.


(Publicado en el suplemento Culturas de El Comercio y La Voz de Avilés. 1 de junio de 2019)